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"El Seminario Santo Tomás de Aquino no sólo ha dado a la Patria preclaros eclesiásticos y guías espirituales que han derrochado generosidad, abnegación y entrega hasta en los lugares más ásperos y olvidados de la nación, sino también figuras civiles notables en la política, en la docencia, en las ciencias,en el arte, en la investigación, en la economía y en diversos ejercicios profesionales, que en el Seminario adquirieron sus saberes y sobre todo la seriedad, la disciplina y la honestidad en el vivir". (Mons. Francisco José Arnaiz). El Seminario ha visto desfilar por sus aulas centenares de jóvenes ansiosos de entregarse al Señor de una manera íntegra, muchos han llegado a ser y son sacerdotes, otros muchos se han formado como hombres de bien y provecho para la sociedad. La experiencia es que esta Santa Vocación al sacerdocio exige una colaboración mancomunada Seminario-familia-sociedad. El Seminario por si sólo no puede dar la educación que necesitan nuestros jóvenes aspirantes al sacerdocio. Todo el pueblo de Dios está llamado a orar intensamente y a trabajar por las vocaciones sacerdotales. Las estructuras montadas en el Seminario están encaminadas a modelar los corazones de los candidatos al sacerdocio al estilo, y a la imagen de Jesús. Nuestro Seminario desde su fundación, ha sido un refugio, un eslabón, un apoyo que supó aprovechar la naciente República. Monseñor Arnáiz comenta: ..."una institución que con recursos siempre muy limitados y entre inmensas dificultades internas y externas ha sido capaz no solo de sobrevivir desde el inicio de nuestra independencia hasta hoy, sino de cumplir perfectamente con su misión y de contribuir eficazmente al progresivo consolidamiento de la Patria". Somos conscientes de que a la Iglesia y al mundo le urgen hombres de una solo idea: "Evangelizar a tiempo y destiempo". Hombres convencidos de la persona atrayente de Jesús. Hombres enamorados de Cristo Buen Pastor-. |