SEMINARIO PONTIFICIO SANTO TOMAS DE AQUINO

AREA DE ESPIRITUALIDAD

 

MARCO DOCTRINAL

 

 

 

PLAN DE FORMACION ESPIRITUAL

PRIMERO DE FILOSOFIA

 

LINEA FUNDAMENTAL: Espiritualidad y Moral en la Encíclica Esplendor de la Verdad de Juan Pablo II y el Catecismo de la Iglesia No. 1846-1876

 

OBJETIVO GENERAL: Motivar en los seminaristas el valor de la gracia y el amor misericordioso de Dios para que eviten el pecado y crecer en la vida espiritual

 

Objetivos Específicos

 

INTRODUCCION AL SEMINARIO COMO LUGAR DE FORMACION ESPIRITUAL  (Informaciones Generales de Espiritualidad en la vida del Seminario)

 

PLAN TEMATICO SEGÚN LA ENCICLICA Y EL CATECISMO DE LA IGLESIA

 

I.                    MAESTRO, ¿QUÉ HE DE HACER DE BUENO…? (Mt 19,16)

 

Cristo y la respuesta a la pregunta moral.

 

II.                 NO OS CONFORMEIS A LA MENTALIDAD DE

ESTE MUNDO (Rom 12,2)

 

  1. La libertad y la ley
  2. Conciencia y Verdad
  3. La elección fundamental y los comportamientos concretos
  4. El acto moral

 

 

 

 

 

III. PARA NO DESVIRTUAR LA CRUZ DE CRISTO

 

1.      El bien moral para la vida de la Iglesia y del mundo

2.      María Madre de misericordia

 

 

 

SEGUNDO DE FILOSOFIA

 

LINEA FUNDAMENTAL: Diálogo entre  fe y  razón en la Encíclica Fides et Ratio de Juan Pablo II.

 

OBJETIVO GENERAL: Acompañar y fortalecer la fe de los seminaristas en el proceso de conocimiento de la cultura filosófica, que los capacitará para el diálogo con el hombre de hoy.

 

PLAN TEMATICO SEGÚN LA ENCICLICA

 

  1. LA REVELACIÓN DE LA SABIDURÍA DE DIOS.
  2. CREDO UT INTELLEGAM

La sabiduría todo lo sabe y entiende

Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia

  1. INTELLEGO UT CREDAM

Caminando en busca de la verdad

Diversas facetas de la verdad en el hombre

  1. RELACION ENTRE LA FE Y LA RAZON
  2. INTERVENCIONES DEL MAGISTERIO EN CUESTIONES FILOSOFICAS
  3. INTERACCION ENTRE TEOLOGIA Y FILOSOFIA
  4. EXIGENCIAS Y COMETIDOS ACTUALES

 

TERCERO DE FILOSOFIA

 

LINEA FUNDAMENTAL: Las Bienaventuranzas como programa de vida espiritual del discípulo de Cristo.

 

OBJETIVO GENERAL: Motivar y fortalecer el seguimiento de Jesucristo en la vida de los seminaristas para que lo sigan por el camino de las bienaventuranzas.

 

PLAN TEMATICO (MT 5)

 

  1. Bienaventurados los pobres de espíritu
  2. Bienaventurados los mansos
  3. Bienaventurados los que lloran
  4. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia
  5. Bienaventurados los misericordiosos
  6. Bienaventurados los limpios de corazón
  7. Bienaventurados los que trabajan por la paz

 

 

 

 

 

 

CUARTO DE FILOSOFIA

 

LINEA FUNDAMENTAL: La respuesta del hombre a la llamada de Dios

 

OBJETIVO GENERAL: Fortalecer e iluminar la vocación del candidato al presbiterado, para que decida con mayor claridad su paso a los estudios de teología.

 

PLAN TAMATICO

 

  1. Espiritualidad bíblica de la vocación
  2. Vocación y espiritualidad de los laicos
  3. Vocación y espiritualidad del sacerdote diocesano
  4. El encuentro con Cristo vivo
  5. El discipulado: llamado para estar con El ( oración ) y ser enviado ( misión)
  6. Exigencias de la vocación: los consejos evangélicos
  7. María modelo de respuesta vocacional

 

FACULTAD DE TEOLOGIA

 

PRIMERO DE TEOLOGIA

 

OBJETIVO GENERAL: Introducir el candidato al presbiterado  el arte de la oración, para que consolide, según el proceso de configuración con Cristo, Buen Pastor y Cabeza de la Iglesia, su vocación sacerdotal.

 

PLAN TEMATICO

 

1)      Jesús, Maestro de oración.

2)      El Espíritu Santo en la oración del creyente

3)      La Virgen María, modelo de oración

4)      Diferentes modos  de oración

5)      Contemplativo en acción y silencio interior

6)      Grandes maestros de oración y sus obras clásicas de espiritualidad

7)      El progreso  en la oración

8)      Conocimiento teórico de algunos métodos no cristianos de oración como cultura general y apertura para el ecumenismo.

 

SEGUNDO DE TEOLOGIA

 

OBJETIVO GENERAL: Acompañar el candidato en su paso al Lectorado, para que siguiendo  el proceso de configuración con Cristo, Buen Pastor, acoja y sirva al Verbo del Dios.

 

PLAN TEMATICO

1)      Introducción teórica a la Lectio Divina

2)      Introducción práctica a la Lectio Divina

3)      Los Salmos: un modelo de oración bíblica

4)      La oración de la Iglesia:  Liturgia de las Horas

5)      El don del Celibato por el Reino de Dios

6)      María, madre de los sacerdotes

7)      Espiritualidad de comunión: fraternidad sacerdotal

 

TERCERO DE TEOLOGIA

 

OBJETIVO GENERAL: Acompañar el candidato en su paso al Acolitado, para que siguiendo su proceso de configuración con Cristo, Buen Pastor, sirva a la mesa de la Eucaristía.

 

PLAN TEMATICO

 

1)      Espiritualidad  Sacramental: la Eucaristía

2)      La Ascesis espiritual en la vida y ministerio de los sacerdotes

3)      El sacerdote, guía espiritual: Dirección Espiritual

4)      Introducción al discernimiento de espíritus

5)      El sacerdote, médico espiritual: las enfermedades de la vida espiritual

6)      Principales Sacramentos de sanación: la Reconciliación y la Unción de los enfermos

7)      El consejo evangélico de la obediencia

 

CUARTO DE TEOLOGIA

 

OBJETIVO GENERAL: Acompañar el candidato en su preparación espiritual para su ordenación diaconal y presbiteral, y consolidar su espiritualidad sacerdotal diocesana.

 

PLAN TEMATICO

1)      Caridad Pastoral de Buen Pastor ( Espiritualidad del corazón de Jesús)

2)      El Consejo evangélico de Pobreza

3)      Preparación espiritual para la ordenación

4)      Espiritualidad de los Sacramentos de iniciación cristiana

5)      Espiritualidad del Matrimonio

6)      Manejo de Stress y Prevención de Depresión en la Pastoral (Formación Humana).

7)      Demoniología y exorcismo (Académico)

8)      Espiritualidad y formación permanente 

 

 

 

 

 

 

ANIMACIÓN PASTORAL Y MISIONERA

 

0. Introducción. De muchas formas la Iglesia ha procurado desempeñar la tarea formativa dedicada a los seminaristas y a los sacerdotes mismos (PDV 2 Y 42).  En todo caso, tenemos claro que el espíritu que debe animar y sostener a las diversas formas concretas de formación es idéntico: “...el de promover al sacerdocio solamente a los que han sido llamados y llevarlos debidamente preparados, esto es, mediante una respuesta consciente y libre que implica a toda la persona en su adhesión a Jesucristo, que llama a su intimidad de vida y a participar de su misión salvífica” (PDV 42; Mc 3, 13-15).

 

            La finalidad del Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino es la formación de verdaderos pastores; así como ha dejado establecido el Concilio Vaticano II cuando afirma de los Seminarios Mayores: “… son necesarios para la formación sacerdotal. En ellos, toda la educación de los alumnos debe tender a la formación de verdaderos pastores de almas, a ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, Maestro, Sacerdote y Pastor”. (OT 4; RFIS. 20 y 94).

 

            Los padres sinodales, en su mensaje final, cuando se referían a la formación de los seminaristas  decían: “Es necesario que los alumnos aprendan a ejercer el arte del apostolado no sólo teórica, sino también prácticamente, y que sean capaces de trabajar por propia iniciativa y en colaboración de los demás; por eso han de iniciarse en la actividad pastoral por medio de las prácticas adecuadas, tanto durante el curso o durante las vacaciones”  (OT 21).

 

            Así, prepárense los seminaristas para llegar a ser los principales responsables de la edificación de la Iglesia en la comunión y del dinamismo de la Nueva Evangelización. Recuerden que la tarea evangelizadora arranca de la experiencia de Dios, se acompaña por el testimonio de vida y se desarrolla en la acción pastoral, cuya finalidad es la construcción del Reino (SD 23; 28-30; EN 7-8; DP 659).

 

            En fin, la exhortación  Pastores Dabo Vobis es más específica al abordar este tema y señala que, la finalidad del Seminario Mayor es preparar a los alumnos para comunicar la caridad de Cristo, Buen Pastor (PDV 57; OT 19; DP 875; CIC 255).  Toda la formación en el seminario está orientada al logro de un solo objetivo: formar pastores con consciencia de su misión evangelizadora, con espíritu misionero y con una profunda vivencia de la caridad pastoral, expresada en una constante actitud de servicio y don de sí, sobre todo, a los más pobres.

 

1. FUNDAMENTOS DE LA PASTORAL. La actividad pastoral de la Iglesia no concierne únicamente a los sacerdotes, sino que se refiere a la Iglesia entera. La PDV señala que toda la formación sacerdotal debe tener un carácter esencialmente pastoral. Y que esta formación de verdaderos pastores ha de ser a ejemplo de Jesucristo Maestro, Sacerdote y Pastor (PDV 57).

 

De esta manera, la formación pastoral aborda tres dimensiones de la formación presbiteral:

 

a. La formación humana. Esta debe buscar un programa formativo que proponga y busque la asimilación de los grandes valores humanos. En concreto, se debe insistir en las cualidades humanas que ayudan al futuro presbítero a ejercer su responsabilidad pastoral. En medio de tantas cualidades, se destacan: “la educación en el amor por la verdad, a la lealtad, al respeto por cada persona, al sentido de justicia, a la fidelidad a la palabra dada, a la verdadera compasión, a la coherencia y, en particular, al equilibrio del juicio y del comportamiento” (PDV 43).

 

b. La formación espiritual. Esta formación del presbítero, si bien es cierto que ha de ser igual a la de todos los fieles en cuanto seguimiento de Cristo, debe estructurarse de acuerdo con lo que específica la identidad del presbítero en cuanto configurado con Cristo Cabeza, Pastor y Esposo; lo cual significa que la vida del presbítero debe estar llena de las “actitudes y comportamientos que se sintetiza en su caridad pastoral” (PVD 21), a tal punto, que la eficacia pastoral va a depender de aquella.

 

c. La formación intelectual. Respecto a la formación filosófica hay que tener en cuenta que los seminaristas lo abordan dentro del proceso de formación hacia el ministerio ordenado: La filosofía, es un pensar la realidad y una búsqueda de la verdad. La filosofía no es un conocimiento meramente especulativo, sino que ilumina la realidad y se nutre de ella. La filosofía ayuda a formar para la investigación de los problemas que la realidad plantea al pastor. Respecto a la formación teológica es necesario tener en cuenta la connotación práctica o pastoral de la teología misma. Se trata de saber armonizar el rigor científico de la teología con su finalidad práctica de conocer aquello que es necesario transmitir en cada determinada circunstancia para la salvación (PDV 55).

 

2. LA FORMACIÓN PASTORAL. En la PDV № 55 hasta el  № 58 está planteado de una manera global, lo que debe incluirse en una verdadera formación pastoral de los futuros sacerdotes. Ella nos presenta fundamentalmente:

 

a. Una formación teórica. Es necesario estudiar teología pastoral como una verdadera disciplina teológica. Ella es una reflexión científica sobre la Iglesia en su vida diaria con la fuerza del Espíritu a través de la historia; una reflexión sobre la Iglesia como sacramento universal de salvación de Jesucristo en la palabra, los sacramentos y el servicio de la caridad (PDV 57). La pastoral no es un simple “hacer cosas” sin ninguna dirección o alcance. Es necesario anunciar el mensaje evangélico según una auténtica visión cristológica (PDV 55).

 

b. Una formación práctica. Es estudio de la teología pastoral debe iluminar la aplicación práctica. La PDV señala algunos servicios pastorales que los seminaristas deben realizar. Y destaca cuatro criterios en esta aplicación práctica: que esta formación sea progresiva, que esta formación sea progresiva, en armonía con las demás áreas formativa, con una duración determinada y una verificación metódica. Estos medios y estos criterios han de confluir un verdadero aprendizaje pastoral. De aquí se desprende la necesidad de mantener un contacto viviente con la Iglesia  particular de la cual y en la cual se aprende. En este punto hay que destacar la importancia de los planes diocesanos y los lugares a donde se envían los seminaristas. Hay que insistir que no se trata de hacer cosas, sino de crear actitudes.

 

c. Una formación espiritual. El estudio de la actividad pastoral se apoya en una fuente interior que la formación debe custodiar y valorizar. La formación pastoral tiende no sólo a asegurar una competencia pastoral científica (conocimiento) y una preparación práctica (habilidades), sino también, y sobre todo, a garantizar el crecimiento de modo que se asuman los mismos sentimientos y actitudes de Cristo Buen Pastor (actitudes).

 

3. LA FORMACIÓN EN LOS SEMINARIOS. Esto nos lleva a desarrollar algunos elementos en torno a dos aspectos fundamentales que se han de tener presentes a lo largo del proceso de formación:

 

a. Ser pastor al estilo de Jesús. El centro, sentido y alcance de la formación pastoral del futuro presbítero se encuentra en ser Pastor al estilo de Jesús, es decir, asumir en la vida misma caridad pastoral de Cristo (PDV 58), cuyo “contenido esencial es la donación de sí, la total donación de sí a la Iglesia, compartiendo el don de Cristo y a su imagen” (PDV 23). Esto significa que la formación pastoral debe estar orientada a “garantizar el crecimiento de un modo de ser en comunión con los mismos sentimientos y aptitudes de Cristo, Buen pastor” (PDV 57).    

 

b. Ser Pastor para el Tercer Milenio. Si se pretende formar pastores de cara al proyecto pastoral de la nueva evangelización es necesario que formadores y formando estén atentos a los signos de los tiempos propios del momento histórico para captar en ellos los desafíos a los cuales la Iglesia, y con ella sus futuros pastores deben responder. El nuevo ardor (entusiasmo) hace referencia a una profunda experiencia del Dios de Jesucristo, que conduzca a la santidad, clave del nuevo, ardor (SD 28) el nuevo método deja abierto el espacio a la imaginación y la creatividad y el uso de los medios tecnológicos científicos (SD 29).   

           

            4. PLAN FORMATIVO DE PRÁCTICA PASTORAL. Este Plan formativo de la práctica pastoral, está concebido para que los seminaristas, a lo largo de sus ocho años de formación sacerdotal, vayan pasando por diferentes experiencias pastorales. Creemos que no es formativo, el hecho de que un seminarista se mantenga por varios años en la misma práctica pastoral. Junto a este plan, cada curso tendrá seis talleres en el año, referentes a su área pastoral específica.

 

            Para que un plan pueda funcionar bien, debe ser asumido con entusiasmo pastoral y con mucho amor. Esperamos que todos (seminaristas y formadores) pongamos de nuestra parte y trabajemos por el éxito de este plan y por tanto por una mejor formación de los futuros pastores de nuestras comunidades.

 

            a. Criterios Generales. Citamos las normas generales para la formación sacerdotal en la República Dominicana, que a su vez recoge el reglamento para la vida interna del Seminario en su acápite sobre la vida Pastoral:

 

            “Dado que la finalidad de la formación superior, de la que venimos hablando, es preparar pastores, es decir, hombres capaces de evocar, integrar y vitalizar continua y pascualmente comunidades cristianas en nombre del Obispo, juntamente con los demás sacerdotes ministeriales, la formación estrictamente pastoral es algo de capital importancia”[1]

 

            b. Criterios particulares. De estos criterios generales se desprenden varios criterios que orientan y determinan el objetivo, la óptica y la manera de la formación pastoral de los seminaristas:

 

-         El principal objetivo de la acción pastoral del seminarista, como candidato a  pastor, es el de “consolidar sus actitudes y criterios pastorales”.

 

-         Su formación pastoral estará encaminada a adquirir un conocimiento, unitario y global de los diferentes aspectos de la pastoral, principalmente los relacionados con la realidad de su diócesis.

 

-         Sus experiencias pastorales han de estar ligadas principalmente a las diferentes áreas de la vida diocesana.

 

-         La formación pastoral le ayudará a descubrir y conocer las diversas áreas de pastoral en la que a través de las cuales la Iglesia ofrece y presenta el mensaje salvífico. De esta manera, conociendo y confrontando con las prácticas de las diversas áreas, el candidato irá experimentando sus aptitudes y limitaciones concretas que le ayudarán a determinar algún carisma o rol más específico para un mejor servicio dentro de su Diócesis.

 

c. Otros criterios

 

-         El seminarista como persona que está en un proceso de formación, al ir a realizar determinada práctica pastoral no irá como experimento, sino más bien con la actitud fundamental de que reconoce que está en proceso de aprendizaje. Esto lo exigirá mantenerse con una actitud de humildad frente a los diversos agentes de la pastoral.

 

-         Como la práctica pastoral estará enmarcada dentro de un proceso formativo, siempre será conveniente realizarla con auténtico deseo de participación, creatividad, sentido común, juicio crítico y discernimiento, que permita conocer lo que ofrece la pastoral de la Iglesia, sus recursos, sus métodos y sus deficiencias.

 

-         La pastoral no es mi pastoral en sentido estricto y exclusivo, sino que es la “pastoral de la Iglesia”. De ahí que nuestra acción pastoral siempre se realizará y estará enmarcada en el contexto de la pastoral de la Iglesia, tanto en su orientación como en su ejecución práctica. Esto implica el conocimiento, al menos elemental, de lo que es y pretende ser el Plan Nacional de Pastoral.

 

-   Bajo estos criterios el Seminario, casa de formación de pastores, establece su plan de formación de pastores, establece su plan formativo de práctica pastoral que va desde las experiencias más elementales, como es el simple conocimiento de los ambientes sociales y eclesiales, hasta experiencias más complejas, tal como el manejo administrativo de las diversas áreas de pastoral de la Iglesia.

 

 

5. LA PASTORAL MISIONERA. ¿Qué hace la Animación Misionera? Lo primero es motivar, organizar, evaluar la acción pastoral-misionera del Seminario. Estar pendiente con todo lo que tiene que ver con la misión. Ir ayudando al candidato a crear conciencia de su misión. Y provocar el “enamoramiento” del seminarista del quehacer pastoral y misionero de la Iglesia, para crear, actitudes de discípulo en los formandos.

 

Entre las todas las actividades propias de la misión y la pastoral en el Seminario tenemos:

a. La Semana Misionera. Esta se realiza para renovar el Espíritu misionero en el Seminario. ¿Por qué? Porque el ser misionero es fundamental en la vida del sacerdote y del futuro sacerdote. Esta se realiza organizando murales que mantengan informados a la comunidad o al curso de los diversos acontecimientos que se van suscitando en el mundo de la pastoral. También invitando a sacerdotes misioneros para que presidan la Eucaristía cada día. Haciendo talleres y vigilia de oración y adoración por la misión. También se hace un rosario misionero y lecturas en el comedor en esa misma línea.

 

b. El Domund. Se celebra en el Seminario el domingo Mundial de las misiones, que Pablo VI lo ha calificado, en diversas ocasiones: - “como un acontecimiento de gran relieve en la vida de la Iglesia”; como una “genial intuición de Pío XI”; y como una “ocasión de hacer sentir su vocación misionera a la Iglesia”. Es el gran día de la catolicidad. Partiendo de todo esto, tenemos que decir que el Domund nació bajo el signo de estos 5 elementos: 1. El universalismo misionero. 2. La concientizaciòn del deber misionero. 3. El orar por los misioneros. 4. El colaborar materialmente por los misioneros. 5. La vinculación de la Obra de la Propaganda de la fe. Ese día se organiza una misa solemne y se hace la colecta por las misiones.

 

c. La Semana Vocacional. Esta semana ayuda para cumplir con la misión de Jesús; para promover las vocaciones y para satisfacer la necesidad la necesidad urgente de la Iglesia de la presencia de pastores. La Comisión Misionera colabora en la redacción de un material de apoyo para ser utilizado por los Seminaristas en el trabajo de dicha semana.

 

d. La Infancia Misionera. El Papa Juan Pablo II, se refiere a los niños de la Infancia Misionera como: “Los pequeños grandes colaboradores de la Iglesia y del Papa”. También hace un llamamiento encíclica misionera Redemptoris Missio: “Preveo que ha llegado el momento de dedicar todas las fuerzas eclesiales a la nueva evangelización y a la misión ad gentes: ningún creyente en Cristo, ninguna Institución de la Iglesia puede eludir ese deber supremo: anunciar a Cristo a todos los pueblos» (n. 3). En ese día el Seminario invita a los niños de un Colegio o de una Comunidad para celebrar una Eucaristía solemne, que nos ayude a crear con ciencia del papel de los niños en la Iglesia.

 

6. NORMAS PRÁCTICAS DE LA PASTORAL

 

1. DE LOS ASESORES

 

- Impulsar la formación pastoral, tanto desde la dimensión teórica, en coordinación con los decanos de estudios y el equipo de formadores, como desde la dimensión espiritual, en coordinación con los animadores de la dirección espiritual, y la dimensión práctica, desde la coordinación de las diversas prácticas apostólicas de los seminaristas.

 

- Sensibilizar y concienciar a los profesores para que no descuiden el carácter pastoral de las asignaturas.

 

- Coordinar la preparación, realización y evaluación de las diversas experiencias de pastoral.

 

- Estar en contacto, de forma directa o por medio de los demás asesores (formadores, encargados de diócesis internos y externos), con los responsables de los centros donde los seminaristas realizan su práctica pastoral.

 

- Impulsar, con la ayuda de la comisión, los programas de apoyo para la formación pastoral de los seminaristas.

 

- Procurar presencia y cercanía con los seminaristas para favorecer su desarrollo pastoral.

 

- Preparar ficha y listado de todos los seminaristas por curso,  incluyendo el lugar donde realizan la pastoral.

 

            2. DE LA COMISIÓN DE PASTORAL

 

- Programar, dar seguimiento y evaluar junto a los asesores, las metas y actividades pastorales.

 

- Organizar algunos talleres relacionados con el aspecto pastoral de cada curso y otros que vayan de acuerdo a la necesidad.

 

- Acompañar y velar para que cada seminarista realice la acción pastoral que le corresponde, según el curso o la disposición de su obispo y tenga su proyecto de pastoral  bien definido.

 

3. DE LOS SEMINARISTAS

 

- Los seminaristas de cada diócesis han de familiarizarse con el plan de pastoral de su correspondiente iglesia particular. Conseguir el folleto de los temas semanales e irlos estudiando y  adquirir la programación diocesana para estar al tanto de lo que están haciendo.

 

- La participación en los talleres programados es obligatoria.

 

- Cada seminarista tenga su proyecto definido de acción pastoral.

 

- A final de año, compartir la experiencia pastoral por curso.

 

4. DE LOS CURSOS:

 

1. FACULTAD DE FILOSOFÍA

 

1.1.  PRIMERO DE FILOSOFÍA (PASTORAL TURÍSTICA)

 

- Objetivo:  Conocer los lugares y ambientes pastorales en los cuales la Iglesia realiza, su acción evangelizadora. 

 

- Metodología: Hacer una lista de los lugares y ambientes pastorales; planificar y realizar las visitas. Elaborar por escrito una reflexión pastoral con las siguientes características:

 

a. Descripción de ese ambiente pastoral.

b. Que labor pastoral se está haciendo en ese medio.

c. Qué aportes  o reflexiones suscita para la formación pastoral.

 

- Verano: Hacer lo mismo en una parroquia. Presentar un informe  por escrito.

 

1.2. SEGUNDO DE FILOSOFÍA (PASTORAL DE ENFERMNOS)

 

- Objetivo: Experimentar la situación de los enfermos, como un campo               privilegiado para la acción del pastor, para que lo aprecien en el ejercicio del ministerio pastoral.

 

- Metodología: Visitas a los hospitales, catequesis a los enfermos, diálogos con ellos, sobre todo los más solos.  Llevando alegría y esperanza.  Teniendo en cuenta que esta pastoral no consiste sólo en un cuidado espiritual, sino en el cuidado de la persona en su integridad.  Preparar una celebración de la Eucaristía para los enfermos, donde se les administre el Sacramento de la Unción.  

 

- Verano: Colaborar en la pastoral de los enfermos donde usted vaya y presentar un informe escrito.

 

1.3. TERCERO DE FILOSOFÍA (MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS )

         

 - Objetivo: Conocer de manera teórica y práctica los movimientos y grupos apostólicos y de espiritualidad, para preparar un corazón de pastor, abierto a todas las expresiones de la Iglesia.

 

- Metodología: Participar directamente en algunas d esas experiencias y tener talleres d las demás.

 

- Verano: Entrar en contacto con algunos de esos grupos en la parroquia.  Presentar un informe escrito.

 

        1.4. CUARTO DE FILOSOFÍA (PASTORAL CARCELARIA).

 

- Objetivo: Conocer d manera teórica y práctica el área de pastoral juvenil en sus diversas formas y momentos: Pastoral juvenil organizada, pastoral educativa, pastoral universitaria, pastoral con adolescentes y pastoral vocacional, etc.

 

- Metodología:  Participando y asesorando grupos, clubes, núcleos de reflexión y oración: en las escuelas, liceos y universidades: en los cursos y jornadas vocacionales.  Conocer los contenidos de los cursos de pastoral juvenil y vocacional que actualmente se están dando.

 

- Verano: participar de actividades juveniles en una parroquia.  Presentar informe por escrito.

 

2. FACULTAD DE TEOLOGÍA[2]

 

2.1. PRIMERO DE TEOLOGÍA (PASTORAL MISIONERA Y SOCIAL).

 

- Objetivo: Conocer de manera teórica las áreas de pastoral misionera y social, en sus diversas formas, para formar un pastor abierto a las necesidades misioneras de la Iglesia y comprometido con los problemas sociales.

 

- Metodología: Participando en actividades pastorales directas o mediante talleres relacionados con estas áreas pastorales.

 

- Verano: a) Participar en una experiencia misionera preparada durante el curso y realizada en el verano.  Presentar un informe por escrito; b) Participar en actividades pastorales a favor de los más pobres de una parroquia. Compartir la experiencia por escrito.

 

2.2. SEGUNDO DE TEOLOGÍA (PASTORAL FAMILIAR).

 

- Objetivo: Conocer de manera teórica y práctica, el área de pastoral familiar en sus diversas formas, para formar un corazón de pastor que de la importancia necesaria a esta área prioritaria de la acción de la Iglesia.

 

- Metodología: Participando en experiencias de la pastoral familiar mediante acciones directas o talleres en una parroquia, como son: Movimiento familiar cristiano, Encuentro matrimonial, preparación de novios hacia el matrimonio, preparación de amancebados, grupos de parejas, cursos de planificación familiar, catequesis familiar etc.

 

- Verano: Pastoral hispana. Presentar informe por escrito.

 

2.3. TERCERO DE TEOLOGÍA (PASTORAL COMUNITARIA).

 

- Objetivo: Conocer de manera teórica y práctica el área de pastoral Comunitaria, para el ejercicio d los ministerios recibidos a favor de la comunidad y preparación más inmediata al ministerio de pastor al frente de comunidades.

 

- Metodología: Trabajar en una pequeña comunidad o barrio, asesorando sus grupos y sobre todo, presidiendo y dinamizando la vida cristiana de esa comunidad, en sus aspectos del anuncio de la Palabra, el culto y la caridad.

 

- Verano: Dar un curso (taller) sobre comunidad y presentar un informe por escrito.  Vivir en una comunidad durante un tiempo determinado, asignada por el obispo o párroco para hacer lo mismo.

 

2.4. CUARTO DE TEOLOGÍA[3]  (PASTORAL PARROQUIAL).

 

-Objetivo: Conocer más de cerca y en su conjunto la vida pastoral de la parroquia, incluida la administración y servicios diocesanos.

 

- Metodología: Participando en los distintos servicios pastorales d la parroquia, como son: liturgia, visita a las comunidades, consejos y equipos o grupos de trabajo.  Ejercitándose en el manejo de la oficina, archivo parroquial, documentos, administración económica, relación parroquia-obispado.

 

         - Terminados los estudios, ejercitar el diaconado a tenor del Canon 1031[4]

 

7. FICHAS PASTORALES

 

            1. FICHA PARA LA LABOR PASTORAL DE LOS SEMINARISTAS

 

1.1. Datos personales

 

- Nombres y apellidos

                        - Fecha de nacimiento

                        - Parroquia o lugar donde realizas labor pastoral

                        - Nombre del Párroco o responsable

                        - Nombre del asesor

                        - Diócesis

                        - Curso en que estás

 

            1.2. Descripción del trabajo a realizar

 

                        - ¿Qué pastoral realizas?

                        - ¿Cuál es tu proyecto para este año de pastoral?

 

     1.3. De cara al futuro

 

- ¿Con qué aspecto de la pastoral general te identificas más?

 

            2. FICHA DEL TIEMPO DE FORMACIÓN FUERA DEL SEMINARIO

 

2.1. Datos personales

 

                        - Nombres y apellidos

                        - Fecha de nacimiento

                        - Parroquia o lugar donde realizas labor pastoral

                        - Nombre del Párroco o responsable

                        - Nombre del asesor

                        - Diócesis

                        - Tiempo en el Seminario

- Curso al que va

 

            2.2. Descripción del trabajo a realizar

 

                        - Tipo de trabajo que realizó

                        - Tiempo que estuvo en ese trabajo

                        - Nombre de la Parroquia

                        - Nombre y dirección del Párroco

                       

2.3. Evaluación personal del trabajo realizado

                  - Elementos positivos

                  - Elementos negativos

                  - ¿En qué le ayudó el trabajo realizado?

                  - Cuáles conclusiones personales pudo obtener del trabajo realizado

                  - Sugerencias personales

           

2.4. Proyecciones personales

 

                        - Cómo te sientes a nivel vocacional después del trabajo realizado

                        - ¿Cuáles elementos has superado?

                        - ¿En cuales desearías seguir creciendo?

                        - ¿Has crecido vocacionalmente en el año experiencia?

                        - ¿Cuáles proyectos tienes para tu crecimiento vocacional?

                        - ¿Cómo te sientes después del año de experiencia?

                        - Algunas recomendaciones finales

 

            2.5. Carta del Párroco o persona que lo acompañó

 

- Evaluación del trabajo realizado

- Dimensiones personales: pastoral, académico, espiritual y humano

 

3. MODELOS DE FICHAS

 

3.1. Ficha para la labor Pastoral de los Seminaristas Mayores

 

 

SEMINARIO PONTIFICIO SANTO TOMÁS DE AQUINO

 

 

FICHA PARA LA LABOR PASTORAL

DE LOS SEMINARISTAS MAYORES

 

 

 

1)      DATOS PERSONALES

 

       - Nombre (s) y Apellidos ___________________________________________

    

       - Curso en que estás_________________________________________________

 

      - Parroquia o lugar donde realizas la labor pastoral _______________________

         

          _______________________________________________________________

 

       - Nombre del Párroco o responsable____________________________________

 

       - Nombre del Asesor de la Diócesis  ___________________________________

 

       - Diócesis de procedencia____________________________________________

 

       -Diócesis donde realiza la pastoral _____________________________________

 

 

      2)   DESCRIPCION DEL TRABAJO A REALIZAR

 

       - Qué tipo de pastoral realizas? _________________________________________

______________________________________________________________________ 

 

     - Cuál es tu proyecto para este año de pastoral?______________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

______________________________________________________________________

 

 

 

3)      DE CARA AL FUTURO

 

       - Con qué o cuáles aspectos de la Pastoral General te identificas más? _________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

 

3.2. Ficha para párrocos, rectores y otros responsable donde realizan pastoral los seminaristas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SEMINARIO PONTIFICIO SANTO TOMÁS DE AQUINO

 

 

FICHA PARA PARROCOS, RECTORES Y OTROS

 RESPONSABLES DONDE REALIZAN PASTORAL

LOS SEMINARISTAS

 

 

Datos relacionados con el Seminarista y la Institución que lo acoge:

 

Nombres y Apellidos ___________________________________________

 

Curso _______________________________________________________

 

Pastoral que realiza ____________________________________________

 

Lugar donde realiza la Pastoral ___________________________________

 

Tiempo en esta Pastoral ________________________________________

 

Responsable de la Institución ____________________________________

 

 

Informe sobre su desempeño pastoral:

 

 

1.- ¿Qué cualidades percibe en este seminarista que le sirve de fortaleza en su proceso de formación?

 

 

2.- ¿Qué debe tomar en cuenta para mejorar?

 

 

3.- ¿Qué sugerencias  ofrece como vías de solución?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PONTIFICIO SEMINARIO SANTO TOMÁS DE AQUINO

AREA ACADEMICA

 

INTRODUCCIÓN GENERAL

 

Dimensión Académica Intelectual.

Dad culto al Señor, Cristo, en vuestros siempre dispuestos a dar respuesta a toa pida razón de vuestra esperanza (1 P 3,

 

Enfoque

La formación intelectual debe integrarse camino espiritual de seguimiento de Jesús como otro, marcado por la experiencia personal de nuestro Padre, con el fin de "llegar a aquella i gencia del corazón que sabe 'ver' primero y e paz después de comunicar el misterio de Dios hermanos.

La naturaleza intelectual de la persona humana perfecciona i/ debe perfeccionarse por medio de sabiduría, la cual atrae con suavidad la mente d hombre a la búsqueda y al amor de la verdad \j d bien™.

La formación intelectual, siguiendo el principio interacción de la teoría de sistemas, se relaciona funda y estrechamente con las dimensiones huir comunitaria, espiritual y pastoral,

constituyendo con ellas un elemento necesario; e efecto, es como una exigencia insustituible de la ir, teligcncia con la que el hombre, participando de I luz de la inteligencia divina, trata de conseguir un sabiduría que, a su vez, se abre y avanza al conocí miento de Dios y a su adhesión1'1.

A su vez, la formación intelectual es gradual y temática de acuerdo con las etapas que va siguie el seminarista, como lo veremos más adelante. En i forma, los procesos de configuración con eJ Señor, además de la preparación espiritual, exigen la formación debida de los candidatos en el campo intelectual.

La formación intelectual de los candidatos al presbiterado encuentra su justificación92 en:

    La naturaleza misma del ministerio ordenado y en las exigencias de la Nueva Evangelización.

    La necesidad de dar razón de la fe y de la esperanza que vive en nosotros (cf. 1 P 3,15).

    La situación de indiferencia religiosa; de desconfianza con relación a la capacidad de la razón para alcanzar la verdad objetiva y universal; de incertidumbre frente a los nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos.

    El fenómeno del pluralismo, tanto en la sociedad humana como en la misma comunidad eclesial.

Dinamismos

La dimensión intelectual está animada especial­mente por los dinamismos de la inteligencia de la fe y del diálogo fe-cultura.

La formación intelectual ejercita al formando en la gestión de investigar, analizar, discernir, emitir juicios y elaborar síntesis vitales-existenciales a partir de las cuales el futuro presbítero dará razón de su fe y dará motivos de esperanza en medio de la comunidadeclesial a la que servirá93. Para obtener esa inteligencia de la fe, el candidato al presbiterado, "participando de la luz de la inteligencia divina, trata de conseguir una sabiduría que, a su vez, se abre y avanza al conoci­miento de Dios y a su adhesión"94. La inteligencia de la fe promueve, por una parte, una vivencia más ínti­ma y una incorporación progresiva al misterio de Cris­to; y por otra, una proyección evangelizadora entre los alejados y los no creyentes, lo mismo que una pre­sencia inculturada en medio del mundo95.

En lo que se refiere al segundo dinamismo, la Iglesia debe entrar en un diálogo respetuoso, franco y fraterno con las culturas, bien sean indígenas, afro­americanas o mestizas; o bien en ambientes influen­ciados por la cultura postmoderna; y defiende los auténticos valores culturales de los pueblos96. En la formación en el Seminario se prepara a los candidatos al presbiterado, tanto en forma teórica como prác­tica, para entrar en este diálogo con la cultura de su tiempo.

Objetivos

Los principales objetivos de la formación intelectual en el Seminario son:

    Adquirir sólidos conocimientos culturales, filo­sóficos y teológicos que le permitan acceder al ministerio ordenado para que el presbítero sea maestro y pastor de la comunidad cristiana.

    Desarrollar su capacidad de razonar, es decir, investigar, analizar, discernir, emitir juicios y elaborar síntesis vitales-exístenciales a partir de las cuales el futuro presbítero sepa dar razón de su fe y motivos de esperanza a la comuni­dad eclesial a la que servirá.

Criterios

    Distinguir entre el método de enseñanza y de estudio de la filosofía y el método de la teología. La filosofía sigue un método racional y diferen­ciado, de acuerdo con las culturas. La teología se funda en los contenidos de la revelación reci­bida, no como hipótesis de trabajo, sino como certeza de fe, que el teólogo debe profundizar, explicar y transmitir de manera apropiada".

    Explicitar la conexión existente entre las diversas disciplinas teológicas y filosóficas, relacio­nando aspectos coincidentes, identificando la coherencia interna, privilegiando las relaciones entre los diversos núcleos temáticos, pero tam­bién manteniendo claramente las distinciones entre ellas.

    Proporcionar una visión completa y unitaria de las verdades reveladas por Dios en Jesucristo y de la experiencia de fe de la Iglesia" do con orden y en forma gradual las diversas

disciplinas filosóficas y teológicas.

Enseñar, por una parte, el contenido completo de cada disciplina; y, por otra, impartir la tota­lidad de las asignaturas filosóficas y teológicas, incorporando, incluso, disciplinas auxiliares y cursos especiales, especificando cuáles son li­bres y cuáles son obligatorios100. Aquí hay una doble exigencia: enseñar todas las verdades cris­tianas y enseñarlas de manera orgánica, sin hacer selecciones arbitrarias101.

Desarrollar en los candidatos al presbiterado un gran rigor científico como corresponde a la teo­logía como disciplina; pero, también un grande y vivo amor a Jesucristo y a su Iglesia, como corresponde a la teología, alimento de la vida espiritual102.

Tener en cuenta las dos dimensiones en que se mueve la teología para propiciar una reflexión madura sobre la fe: en primer lugar, la del el estudio de la Palabra de Dios que es el alma de toda la teología; y, en segundo lugar, la del hombre como interlocutor de Dios, llamado a creer, a vivir y a comunicar a los demás la fe y la moral cristianas'.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESTUDIOS FILOSÓFICOS

1. 0BJETIVO GENERAL

Llevar a los estudiantes a un conocimiento e interpretación más profundos de la persona, de su libertad, de sus relaciones con el mundo, con los otros y con Dios; enriqueciendo su formación intelectual con el "culto de la verdad"; capacitándolos para el diálogo con las corrientes de pensamiento del mundo contemporáneo; fomentando una actitud ínter disciplinar y transdisciplinar que haga creíble la reflexión y la acción del pastor; formados para la investigación de los problemas que la realidad le plantea al pastor[5]

 

1. OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 

2. PERFIL DEL EGRESADO

 

4. REQUISITOS DE PERMANENCIA EN LA CARRERA (PUCMM. Reglamento Académico General,  Santiago, 1998, pág. 21)[6]

5. REQUISITOS DE GRADUACIÓN (RAG, Pág 25)

6. TÍTULO A OTORGAR

Lic. En Filosofía

7. ESTRUCTURA CURRICULAR

7.1 Modalidad Curricular

El programa total como requisito para filosofía es de tres años[7], teniendo en cuenta que el primer año tiene un carácter mayormente básico y humanístico, en el que se da español, Literatura, Historia, Medios de Comunicación Social, etc[8]. Los dos años restantes tienen un carácter mayormente filosófico, que a propósito del Hombre, se estudiará la Fenomenología y Espiritualidad del Hombre que queda tratada en las siguientes asignaturas: (Antropología Filosófica y Cristiana); el Hombre como Ser Etico y la relación social de su actuar (Etica y Social); el Mundo del Hombre (Cosmología); la trascendencia del Hombre el Ser y Dios (Metafísica y Teología Natural); el Hombre en su trayectoria de su pensar político-social (Historia de las ideas Políticas y Sociales); el Hombre en su capacidad y posibilidad cognoscitiva (Lógica y Teoría del Conocimiento); la trayectoria del pensar filosófico del Hombre (Historia de la Filosofía). También se estudiarán las teorías sobre el origen del hombre y su evolución histórica (Antropología física y cultural).

Nadie podrá comenzar la Teología sin haber cursado, como "minimum", estos 3 años de Filosofía. Por diversas causas (maduración humana, mayor preparación en Filosofía u otras ciencias afines o dudas sobre la vocación del candidato, etc.) deberán algunos completar sus estudios filosóficos o tener algunas experiencias de diverso tipo antes de comenzar la Teología.

La finalidad de los estudios filosóficos en la carrera eclesiástica será adquirir sólidos y coherentes conocimientos naturales del hombre, del mundo y de Dios; y adquirir sólidos conocimientos del origen y desarrollo de los problemas más importantes del hombre en orden a una mejor presentación de esa Fe a los hombres que nos rodean, sobre todo no creyentes.

 

Admisiones

 

A)  Depositar en el Departamento de Admisiones los siguientes documentos en original:

1.    Formulario de solicitud de admisión

2.    Certificado oficial de nacimiento

3.    Certificado médico oficial

4.    Copia de cédula

5.    Tres fotografías 2X2

6.    Récord de notas de la Escuela Secundaria

7.    Certificado y copia del Diploma de Conclusión de la Educación Media (Secundaría)

  1. Record de notas de las asignaturas cursadas en la universidad de procedencia, (Certificado por el SEESCT)
  2. Catálogo de la universidad de procedencia o programas de las asignaturas cursadas, debidamente firmados y sellados por los organismos correspondientes

 

Los extranjeros deberán depositar además

  1. El formulario para extranjeros
  2. Homologación de título de bachiller por la Secretaría de Educación
  3. Copia de visa de estudiante si no es residente

 

B) Proceso de Convalidación:

Para la convalidación de asignaturas cursadas en otras universidades se requiere:

1.      Tener 12 ó más créditos universitarios aprobados.

2.      Tener un índice acumulado de 2.5 ó más

3.      Haber aprobado las asignaturas con una calificación mínima de C

  1. Que los programas de las asignaturas cursadas sean equivalentes en objetivos y contenidos a los programas de este seminario

OBSERVACIONES

1. Si el estudiante realizó los estudios secundarios o universitarios en el extranjero, los récords de notas, los certificados de estudios deberán ser legalizados por un funcionario consular dominicano en el país sede de esa institución. Esto no será necesario en caso de que estos documentos sean oficiales y enviados de institución a institución.

2. El estudiante que sea admitido sin haber depositado su certificado oficial de estudios secundarios, podrá inscribirse condicionalmente. Si un mes antes de finalizar su primer semestre en el seminario no ha depositado por lo menos el Certificado Provisional de Conclusión de la educación Media, el Seminario se reserva el derecho de anularle el semestre.

3. Si el español no es su lengua materna, o ha cursado total o parcialmente sus estudios en otro idioma, deberá tomar un examen diagnóstico para determinar sus habilidades lingüísticas en español y ubicarlo en el nivel correspondiente. Algunos niveles deben ser completados antes de su admisión al Ciclo Básico.

5. Todos los documentos presentados en otro idioma que no sea el español deberán venir acompañados de una traducción jurídica.

 

PROGRAMA DE TEOLOGIA

1. Introducción

El Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino (SPSTA), fundado el 8 de mayo de 1848 y para fines eclesiásticos formado Instituto Universitario desde el 21 de junio de 1980,  es el principal centro universitario para la formación del Clero en República Dominicana.

 

Fieles a las disposiciones de la Iglesia Universal y bajo la tutela de la Conferencia del Episcopado Dominicano, el Seminario ha formado los pastores que, no solo rigen pastoralmente a la grey dominicana, también han hecho notables aportes a sociedad en general. De hecho un gran número de eclesiásticos enriquecen el panorama nacional con notables aportes en las más variadas dimensiones.

 

El programa de formación teológica con el que se completa la formación sacerdotal, supuestos los estudios filosóficos “se ha de dar de manera que los alumnos conozcan toda la doctrina católica, fundada en la Revelación divina, la hagan alimento de su propia vida espiritual y la sepan comunicar y defender convenientemente en el ejercicio de su ministerio”[9].  Por el marcado acento pastoral del Seminario Santo Tomás de Aquino, esta formación debe estar “dirigida no solo a la comprensión del misterio cristiano, sino a la capacitación de los futuros pastores para presentar la respuesta cristiana a las situaciones concretas de sus destinatarios en el momento actual de su desarrollo común y personal [10].

 

3.      Objetivos

 

 

3. Perfil del egresado

 

La facultad de teología aspira a la sólida formación intelectual de los candidatos al sacerdocio, con el siguiente perfil profesional:

 

- Poseerá una visión completa y unitaria de las verdades reveladas por Dios en Jesucristo y contenidas en la Tradición viva de la Iglesia siendo estas el alimento de su vida espiritual, integrando armónicamente la mística y la ascética.

- Estará capacitado para dar razón de su fe, viviéndola, anunciándola, explicándola y defendiéndola.

- Tendrá suficiente dominio de la moral cristiana católica, para responder las cuestiones de mayor incidencia en el presente y en el futuro. Mantiene una inquietud por la actualización científica, buscando respuestas a los nuevos desafíos sociales y eclesiales.

- Está dotado de las herramientas necesarias para estudiar y analizar la realidad socio-política y cultural de República Dominicana y de América Latina, con rigor científico y sentido crítico, fundado en criterios de fe con perspectiva pastoral a la luz de la doctrina social de la Iglesia

-  Tendrá capacidad de diálogo “ad intra” y ad extra de la Iglesia. Relaciona sabiamente la fe con la ciencia, traduciéndola  en compromiso social frente a las realidades temporales.

- Traducirá en su vida con palabras y hechos los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia.

- Aplicará adecuadamente en la vida pastoral sus conocimientos teológicos

-  Será capaz de leer a la luz de la Palabra de Dios los signos de los tiempos.

- Poseerá conocimientos y habilidades suficientes para celebrar los divinos misterios con los criterios de comunión y participación, respetando y promoviendo la integración de los diversos ministerios litúrgicos.

- Interpretará y enseñará la Palabra de Dios, siguiendo los principios fundamentales de la hermenéutica bíblica, según las directrices del magisterio eclesial.

 

 

 

 

 

4. Campo de ejercicio profesional del egresado

 

El egresado estará capacitado para la atención pastoral del Pueblo de Dios y la celebración del misterio cristiano, la formación integral, humana y religiosa, el acompañamiento espiritual y podrá desempeñar, cualquier oficio eclesiástico.

 

5. Requisitos de permanencia

 

Cumplir con todos las exigencias de la institución (asistencia, exámenes, trabajos, y otras actividades cocurriculares).

Mantener el índice académico sobre 2.0.

 

6. Requisitos de Graduación

 

Para tener derecho a graduación el estudiante debe:

7. Título a otorgar

 

Licenciado en Ciencias Religiosas

 

8. Base Legal:           

 

Ley Nº 138 del Congreso Nacional del 8 de mayo de 1848[14]

Artículo XX del Concordato entre la Santa Sede y la República Dominicana[15]

 

 

II. ESTRUCTURA CURRICULAR

 

1. Modalidad Curricular

 

 

Cada plan de estudio en los dos programas, disponen de un diseño curricular por cursos (1ro Teol., 2do. Teol, etc…), Areas de formación que agrupan las asignaturas, pensum y otros componentes.

 

2. Duración

 

Los programas de Grado tienen una duración de 4 años (8 semestres)

 

 

3. Niveles

El Pensum está organizado por cursos, distribuidos semestralmente y las asignaturas siguen un orden ascendente de manera que generalmente:

a) se ofrezca en primer lugar una información general, mediante la exposición coordinada de todas las disciplinas, junto con la introducción al uso del método científico;

b) sucesivamente se aborde con mayor profundidad el estudio de un sector particular de las disciplinas y al mismo tiempo se ejercite más de lleno a los alumnos en el uso del método de investigación científica;

c) finalmente, se vaya llegando progresivamente a la madurez científica, en particular mediante la elaboración de un trabajo escrito, que contribuya efectivamente al adelanto de la ciencia[16].

 

4. Estructura Formal.

 

Cada Asignatura contiene clave, nombre, créditos y pre-requisito.

 

 

 

 

 

 

5. Pensum de la Facultad de Teología

 

PRIMER SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

ISE-101

Introducción a la Sagrada Escritura I

5

 

TF-101

Teología Fundamental I

4

 

HI-101

Historia de la Iglesia I

4

 

IP-100

Introducción a la Pastoral

4

 

MIT-100

Metodología de la Investigación Teológica

1

 

GB-101

Griego Bíblico I

3

 

ED-101

Ecumenismo y Diálogo Interreligioso

2

 

TOTAL

 

21

 

 

SEGUNDO SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

ISE-202

Introducción a la Sagrada Escritura II

5

ISE-101

TF-202

Teología Fundamental II

5

TF-101

HI-202

Historia de la Iglesia II

4

HI-101

MF-200

Moral Fundamental

4

TF-101

IL-100

Introducción a la Liturgia

1

 

GB-202

Griego Bíblico I

3

GB-101

TOTAL

 

22

 

 

 

TERCER SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

SE-101

Sagrada Escritura I: Libros Históricos

4

ISE-202

DG-102

Dogmática I: Misterio de Dios

4

IF-202

DC-100

Derecho Canónico I

4

 

LT-101

Liturgia I

2

IL-100

PT-100

Patrología

4

HI-202

ST-101

Seminario Teológico I

2

MIT-100

 

 

20

 

 

 

CUARTO SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

SE-201

Sagrada Escritura II: Sinópticos

4

SE-201

DG-202

Dogmática II: Creación y Hombre

4

DG-102

DC-201

Derecho Canónico II

4

DC-101

LT-202

Liturgia II

2

LT-101

ME-101

Moral Especial I

4

MF-200

ST-202

Seminario Teológico II: Misión

2

 

 

 

20

 

 

 

 

 

QUINTO SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

SE-301

Sagrada Escritura III: Libros Proféticos

4

SE-201

DG-302

Dogmática III: Cristología

5

DG-202

ME-201

Moral Especial II

4

ME-101

LT-302

Liturgia III

2

LT-202

P-101

Pastoral I: La Evangelización

3

IP-100

ST-302

Seminario Teológico III: Teología de la Libreración

2

 

HB-103

Hebreo Bíblico

2

 

 

 

20

 

 

 

SEXTO SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

SE-401

Sagrada Escritura IV: Escrito Paulinos

4

SE-301

DG-402

Dogmática IV: Gracia

4

DG-302

DG-502

Dogmática V: Escatología

3

DG-302

P-201

Pastoral II: Edificación de la Comunidad

3

P-201

LT-402

Liturgia IV

2

LT-302

HIL-101

Historia de la Iglesia Latinoamericana

2

HI-202

ST-401

Seminario Teológico IV: Sacerdocio

2

 

 

 

20

 

 

 

 

SEPTIMO SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

DG-602

Dogmática VI: Eclesiología

5

DG-501

DG-802

Dogmática VIII: Sacramentos

3

DG-502

EAC-100

Examen Ad-Audiendas Confesiones

0

 

HID-100

Historia de la Iglesia Dominicana

2

HIL-101

MTS-100

Moral y Teología de los Sacramentos

2

ME-201

ST-501

Seminario Teológico V: Teología Espiritual

2

 

SE-501

Sagradas Escrituras V: Escritos Joánicos

4

SE-401

SMC-100

Síntesis Moral Canónica

2

DC-201

DG-901

Dogmática IX: Pneumatología

2

 

 

 

20

 

 

 

OCTAVO SEMESTRE

CLAVE

ASIGNATURA

CRÉDITOS

PRE-REQUISITOS

DG-702

Dogmática VII: Mariología

2

DG-502

P-301

Pastoral III: Catequesis

3

P-201

SE-601

Sagrada Escritura VI: Lib. Sapienciales

4

SE-501

SCE-100

Síntesis Cristológico-Eclesiológico

2

DG-802

TLP-100

Taller Litúrgico Pastoral

2

LT-402

P-401

Pastoral Especial (Urb. Obr. Hait)

3

P-301

T-100

Tesina

0

 

 

 

15

 

 

Total de asignaturas    52

Total de créditos  158

 

6. Areas de Formación Académica

 

 

6.1. AREA DE SAGRADA ESCRITURA

 

La Sagrada Escritura es el alma de la teología, lugar privilegiado de Revelación y un criterio metodológico de validación de la reflexión teológica. Esta área abarca el estudio sistemático de todos sus libros y una amplia introducción con todos aspectos previos a su comprensión y profundización. 10 asignaturas dan fe de la importancia de la Sagrada Escritura en la formación del clero dominicano.

 

 

·        Introducción a la Sagrada Escritura I

·        Introducción a la Sagrada Escritura II

·        Griego Bíblico I

·        Griego Bíblico II

·        Sagrada Escritura I: Libros Históricos

·        Sagrada Escritura II: Sinópticos

·        Sagrada Escritura III: Libros Proféticos

·        Sagrada Escritura IV: Escrito Paulinos

·        Sagradas Escrituras V: Escritos Joánicos

·        Sagrada Escritura VI: Lib. Sapienciales

 

 

6.2. AREA DE TEOLOGIA DOGMÁTICA

 

La dogmática es la ciencia de la doctrina cristiana. Trata sistemáticamente las enseñanzas de la Iglesia.  Las estudia en conjunto, cada artículo de la fe por si mismo y en relación a los otros dogmas. Demuestra la veracidad de los dogmas fundamentándose en las Sagradas Escrituras y en la Tradición y ayuda a entenderlos por medio de comparaciones. Demuestra que están en armonía con la razón y responde a las objeciones de las ciencias.  Deduce y enseña las consecuencias teológicas de las doctrinas[17]. Su importancia es capital, dada la necesidad de nutrir a los candidatos con la sana doctrina y una visión completa de la enseñanza de la Iglesia Universal. Las 13 asignaturas que componen esta area revela su preponderancia.

 

·        Metodología de la Investigación Teológica

·        Teología Fundamental I

·        Teología Fundamental II

·        Dogmática I: Misterio de Dios

·        Dogmática II: Creación y Hombre

·        Dogmática III: Cristología

·        Dogmática IV: Gracia

·        Dogmática V: Escatología

·        Dogmática VI: Eclesiología

·        Dogmática VIII: Sacramentos

·        Dogmática VII: Mariología

·        Síntesis Cristológico-Eclesiológico

·        Patrología

 

 

6.3. AREA DE DERECHO CANÓNICO

 

Esta área abarca el estudio de las disposiciones jurídicas que atañen a la Iglesia Católica Latina contenidas en el Codex Iuris Canonici, por el cual la Iglesia constituida como un organismo social y visible expone sus normas para cumplir adecuadamente sus funciones[18].

 

·        Derecho Canónico I

·        Derecho Canónico II

·        Síntesis Moral Canónica

·        Examen Ad-Audiendas Confesiones

 

 

6.4. AREA DE TEOLOGÍA PASTORAL

 

Esta área  tiene por objeto la reflexión teológica sobre la acción eclesial. Afrontando las cuestiones metodológicas de la teología pastoral así como las formas y distintas acciones pastorales[19] en el contexto local y universal. Cinco asignaturas desarrollan esta área:

 

·        Introducción a la Pastoral

·        Pastoral I: La Evangelización

·        Pastoral II: Edificación de la Comunidad

·        Pastoral III: Catequesis

·        Pastoral Especial (Urb. Obr. Hait)

 

 

6.5. AREA DE LITURGIA

 

La sagrada liturgia es central en la vida de la Iglesia porque en ella celebramos los misterios de nuestra redención. Un cuadro de 6 asignaturas hacen que el estudio y la práctica de la vivencia celebrativa de la fe, estén presente a lo largo de todo el estudio de la Teología, semestre tras semestre. Estas son:

 

·        Introducción a la Liturgia

·        Liturgia I

·        Liturgia II

·        Liturgia III

·        Liturgia IV

·        Taller Litúrgico Pastoral

 

 

6.6. AREA DE TEOLOGÍA MORAL

 

La Teología Moral es una ciencia teológica que trata de profundizar con las luces de la razón y la fe en las enseñanzas morales de Cristo y de su Iglesia con el fin de presentarlas de modo sistemático y organizado[20]. Es la parte de la Teología que estudia los actos humanos, a la luz de la razón iluminada por la fe, en orden a conocer la manera en que deben ser realizados, a fin de que sirvan para la gloria de Dios y realización del hombre. Es la reflexión científica, desde los datos que ofrece la Revelación, sobre la actividad moral humana en cuanto respuesta a la vocación cristiana. Centra su atención, por tanto, en las conductas humanas realizadas libre y responsablemente, en cuanto son capaces de ordenar a Dios como fin sobrenatural[21]. Consta de 4 asignaturas en el plan de estudio:

 

·        Moral Fundamental

·        Moral Especial I

·        Moral Especial II

·        Moral y Teología de los Sacramentos

 

6.7. AREA DE HISTORIA DE LA IGLESIA

 

La comprensión y la reflexión sobre el desarrollo de la Iglesia a lo largo de los siglos con sus luces y sombras, son estudiados en cuatro asignaturas que dan un panorama general de la Iglesia Universal desde sus inicios hasta nuestros días, con sus grandes momentos; luego se estudia la realidad histórica regional y nacional de la Iglesia. Estas asignaturas son:

 

·        Historia de la Iglesia I

·        Historia de la Iglesia II

·        Historia de la Iglesia Latinoamericana

·        Historia de la Iglesia Dominicana

 

6.8. SEMINARIOS

 

Los Seminarios son cursos complementarios que buscan fortalecer áreas de conocimiento, sin la carga académica de una asignatura común. Existen 5:

 

·        Seminario Teológico I

·        Seminario Teológico II: Misión

·        Seminario Teológico III: Teología de la Libreración

·        Seminario Teológico IV: Sacerdocio

·        Seminario Teológico V: Teología Espiritual

 

 

7. Decanato de Teología

 

Funciones:

 

·        Selección profesoral.

 

·        Evaluación profesoral.

 

·        Diseño del horario de clases.

 

·        Diseño del horario de exámenes.

 

·        Velar por la calidad de la enseñanza teológica.

 

·        Velar por la disciplina de toda la comunidad académica.

 

·        Aprobación de temas y asesores para las Tesinas.

 

·        Recibir las Tesinas y enviarlas a la Secretaría Académica.

 

·        Coordinar y decidir las convalidaciones.

 

·        Coordinar el proceso de inscripción de los alumnos de la Facultad.

 

·        Autorizar modificaciones a las calificaciones semestrales de la Facultad.

 

 

 

 

 

 

Formación humana y disciplinar

 

1. Misión del Seminario

 

El Seminario Mayor tiene la finalidad de formar hombres capaces de identificarse con Cristo-Salvador, hombres capaces de actuar el misterio cristiano y hombres capaces de regir el pueblo de Dios.[22] La formación humana y disciplinar ha de tener en cuenta la realidad social e histórica de nuestro país y las características de nuestros jóvenes en el mundo actual. La formación humana es el fundamento necesario e imprescindible para una adecuada formación sacerdotal.[23]

 

El Seminario es una comunidad de creyentes, donde se comparten ideales y principios comunes a la misión de Cristo y de la Iglesia. En cuanto comunidad de formadores y formando se ha de crear un clima de mutua estima y confianza, diálogo e intercambio que faciliten el proceso de formación. La convivencia y la amistad entre los distintos miembros del Seminario tienen como horizonte la educación de personas llamadas a formar una comunidad familiar que vive con gozo la presencia, la palabra y el amor de Cristo resucitado. Como comunidad los Formadores y seminaristas comparten un proyecto de vida en común y participan, cada uno según su función y responsabilidad, en el mismo proceso formativo.

 

Es responsabilidad del Seminario favorecer y garantizar en los candidatos al ministerio presbiteral, una personalidad equilibrada y madura, correctamente articulada con la vocación al ministerio presbiteral. La identidad de la persona del seminarista con el ser y ministerio del presbítero diocesano es un quehacer esencial del Seminario. La formación humana del futuro sacerdote viene exigida tanto por la necesidad de asimilación de las virtudes propias del hombre, que debe realizar todo cristiano en cuanto tal, como por la madurez humana, que exige el propio ministerio al que está llamado.

 

Además, es tarea del seminario discernir sobre las aptitudes humanas e idoneidad del candidato al sacerdocio según su proceso de madurez humano y afectivo. Pues "por la condición de futuros GUIAS del pueblo de Dios, la formación ha de procurar lograr una mayor madurez humana posible en los seminaristas y despertar y perfeccionar la responsabilidad y creatividad, aboliendo todo lo que las obstruya o destruya."[24]

 

2. Objetivos de la formación humana y disciplinar

Lograr que los candidatos al sacerdocio humanamente posean sinceridad, madurez afectiva, modos sociales y buenas costumbres, fidelidad a las promesas, afán de justicia, sentido de amistad, reciedumbre de espíritu, libertad y responsabilidad, creatividad, espíritu de superación, deseo de colaboración y disposición de servicio.[25]

La formación humana busca una educación integral que permite el crecimiento de la persona, que se acepte a sí misma, acepte su entorno y el de los demás. En fin, busca capacitar al candidato al sacerdocio para que sea un ser: creativo, solidario, participativo y fraterno.[26]

 

Además, la formación humana consiste en que el seminarista vaya adquiriendo, mediante el encuentro transparente consigo mismo, con los Formadores y con la comunidad, un conocimiento ajustado de su propia persona.

 

3. Base para la formación humana y disciplinar

 

El Señor Jesús, haciéndose hombre, y siendo igual a nosotros en todo menos en el pecado, se constituye en modelo y fuente de la plenitud humana. El don de la vida cristiana no destruye ni anula la naturaleza humana, sino que la eleva y perfecciona conduciéndola a su plenitud. La consecución y práctica de las virtudes propias del hombre, que corresponde a todo cristiano, compromete especialmente al presbítero y, por tanto, al seminarista. "El presbítero llamado a ser imagen viva de Jesucristo Cabeza y Pastor de la Iglesia, debe procurar reflejar en sí mismo la perfección humana que brilla en el Hijo de Dios hecho hombre y que se transparenta con singular eficacia en sus actitudes hacia los demás."[27].

 

El fundamento de la formación humana y disciplinar del candidato al sacerdocio es Jesucristo. El seminarista debe ser, "a ejemplo de Jesús que conocía lo que hay en el hombre, capaz de conocer en profundidad el alma humana, intuir dificultades y problemas, facilitar el encuentro y el diálogo, obtener la confianza y colaboración, expresar juicios serenos y objetivos."

 

Jesús compartió su vida con los más pobres y despreciados de la comunidad, a todos acogió y ofreció su ministerio incluso por sus adversarios. “De particular importancia es la capacidad de relacionarse con los demás, elemento verdaderamente esencial para quien ha sido llamado a ser responsable de una comunidad y hombre de comunión. Esto exige que el sacerdote no sea arrogante ni polémico, sino afable, hospitalario, sincero en sus palabras y en su corazón, prudente y discreto, generoso y disponible para el servicio, capaz de ofrecer personalmente y de suscitar en todos relaciones leales y fraternas, dispuesto a comprender, perdonar y consolar (1 Tm 3, 1-5; Tit 1,7-9).”[28]

 

4. Medios para la Formación Humana y  Disciplinar

 

La formación en el seminario deberá integrar armónicamente todos los recursos de que dispone, en un marco de corresponsabilidad de las personas y de continuidad en los objetivos y programas formativos. Son medios fundamentales para la formación humana, entre otros, los siguientes:

 

  1. El proyecto personal de vida de cada seminarista de acuerdo con el proyecto formativo de la comunidad del Seminario
  2. La formación periódica y sistemática de la comunidad
  3. La educación en la libertad y en la responsabilidad
  4. La meditación y el examen de conciencia
  5. El asumir como estilo de vida los consejos evangélicos y rectitud moral
  6. Una vida sobria, austera y disciplinada que se programa y revisa con transparencia
  7. El intercambio y comunicación en la vida comunitaria del Seminario
  8. El discernimiento periódico y progresivo en diálogo con el formador inmediato y el padre espiritual
  9. La integración y participación en distintos ámbitos de la vida comunitaria, eclesial y social
  10. La atención adecuada a la salud y al desarrollo físico: alimentación, deporte, descanso, esparcimiento, etc.

 

5. Proyecto formativo del área humana y disciplinar

 

El plan de formación ha de reflejar las características esenciales que identifiquen al seminarista como un hombre maduro. Es necesario el auxilio de la psicología y pedagogía discernidas con criterios cristianos que favorezcan a la madurez humana del seminarista. Se procurará contar con expertos en estas materias para la orientación adecuada en la labor educativa del seminario.

 

Determinar la madurez de una persona, aún siguiendo un proceso de formación, es algo complejo. Sólo partiendo de ciertas características fundamentales se puede valorar la madurez humana alcanzada en dicho proceso. Entre otras características podemos destacar:

 

  1. Equilibrio y armonía en la integración de tendencias y valores,
  2. Suficiente estabilidad psicológica y afectiva.
  3. Capacidad para tomar decisiones prudentes, rectitud y objetividad en el modo de juzgar los acontecimientos y las personas.
  4. Dominio del propio carácter, fortaleza de espíritu, constancia.
  5. Normal interiorización de las virtudes más apreciadas en la convivencia humana.
  6. Aptitudes de sociabilidad que permitan relacionarse con los demás.

 

En favor de los destinatarios de su misión, a fin de que el futuro presbítero llegue a ser puente y no obstáculo para el encuentro con Jesucristo, deberá conocerse asimismo en profundidad, así como al hombre concreto y facilitar su acceso a la fe. Habrá, pues, de educar y cultivar el aprecio por los valores éticos y cristianos "que gozan de mayor estima entre los hombres y avalan al ministro de Cristo"[29].

 

Los principales valores y virtudes humanas que han de cultivar los futuros presbíteros son, entre otros, los siguientes:

 

  1. La sinceridad y el amor a la verdad
  2. La fidelidad a la palabra dada
  3. El equilibrio emocional y afectivo
  4. La capacidad de diálogo y comunicación, de silencio y soledad, de animación
  5. La aceptación de personas y modos de pensar distintos
  6. La humildad, como aceptación de los propios límites y moderación de las aspiraciones
  7. El sentido de la amistad, de la justicia, la responsabilidad y el uso recto de la libertad
  8. El espíritu de servicio y de colaboración
  9. El desprendimiento y la comunión de bienes
  10. La laboriosidad, creatividad e iniciativa en la acción
  11. La austeridad; la firmeza y la constancia
  12. Los buenos modales, sanas costumbres y sentido común. La moderación en el vestir y presentarse, en el hablar y actuar.

 

Conseguir una madurez humana requiere que el seminarista eduque y adquiera una racionalidad analítica, crítica y constructiva. El Seminario debe favorecer el nacimiento de una actitud básica de apertura a la realidad, que ayude tanto a aprender y a asimilar como a modificar, si es preciso, las propias convicciones personales. Es importante cultivar la creatividad, el rigor y el orden mental, el interés y conocimiento de la cultura.

 

Conviene resaltar la debida importancia que se ha de ir dando al ejercicio de la libertad con responsabilidad, al fomento del sentido de la justicia, a la concepción de la legítima autoridad como servicio, al establecimiento con ella de unas relaciones consecuentes con esta concepción, a desarrollar una actitud, disponibilidad y fidelidad a los compromisos. En cualquier caso la formación del seminarista ha de garantizar una sensibilidad ética capaz de sintonizar con las nobles aspiraciones humanas.

 

Íntimamente relacionada con la formación a la libertad responsable está también la educación de la conciencia moral; la cual, al requerir desde la intimidad del propio ‘yo’ la obediencia a las obligaciones morales, descubre el sentido profundo de esa obediencia, a saber, ser una respuesta consciente y libre a las exigencias de Dios y de su amor.[30]

 

Una personalidad madura requiere, como ámbito ineludible de crecimiento, la relación con los demás. Desarrollar el sentido social y comunitario del seminarista e integrarlo en su proceso de maduración personal es una tarea fundamental. Ello exige que el seminarista participe efectivamente en "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren"[31].

 

Demanda igualmente un lúcido y crítico amor a las raíces socio-históricas de la cultura en que vive, siendo consciente de que el amor sereno a su pueblo ha de ser condición para poder amar y servir a otros pueblos y culturas distintos del suyo. Madurar el sentido comunitario y social exige educar la capacidad de diálogo y favorecer un tipo de relaciones interpersonales gratificantes, compartir los bienes, trabajar en equipo, luchar contra el propio egoísmo y abrirse sinceramente al otro. La formación comunitaria y social ayuda a descubrir el valor del ministerio presbiteral en nuestra sociedad y favorece la formación de un estilo de vida realmente participativo y corresponsable.

 

En el proceso de maduración de los candidatos al sacerdocio merece una atención especial la educación de la afectividad y de la sexualidad porque, como presbíteros, están llamados a vivir el celibato presbiteral. Esta preparación debe garantizar aquella madurez afectiva que nace del convencimiento de la centralidad del amor, como fuerza personal y englobante, en la existencia humana y cristiana. Desde el amor así entendido adquieren todo su valor el cuerpo humano, la sexualidad, la virtud de la castidad y el mismo celibato.

 

“Puesto que el carisma del celibato, aún cuando es auténtico y probado, deja intactas las inclinaciones de la afectividad y los impulsos del instinto, los candidatos al sacerdocio necesitan una madurez afectiva que capacite a la prudencia, a la renuncia a todo lo que pueda ponerla en peligro, a la vigilancia sobre el cuerpo y el espíritu, a la estima y respeto en las relaciones interpersonales con hombres y mujeres.”[32]

 

Así, por un lado, la madurez afectiva y sexual supondrá la superación de formas de autoerotismo y la capacidad probada del autocontrol. Quien no tuviera una afectividad y sexualidad bien integrada en su propia personalidad, bajo todos sus aspectos, no podría acceder a la ordenación sacerdotal que comporta la libre aceptación del celibato. Por otro lado, la madurez vendrá favorecida por el cultivo de toda relación positiva y cordial, de amistad, de diálogo y colaboración con los compañeros de la comunidad y con cualquier persona en el ámbito pastoral. En ese mismo trato, quien está llamado al amor célibe deberá saber detectar y superar aquellas formas de relación particular o exclusiva que impiden la libertad del corazón y la universalidad del amor.

6. Plan de formación

Primero de filosofía (pastoral turística)

 

Objetivo: lograr que el seminarista adquiera las bases fundamentales para una mejor convivencia e integración al Seminario y a la vida socio-cultural.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre como ser social inserto en su cultura

2. La fraternidad y el sentido común

3. Fundamentos generales de relaciones humanas

4. La presentación personal

5. Respeto y cuidado de los bienes ajenos y comunes

6. Dar seguimiento al informe psicológico

 

Leer y meditar: Catecismo de la  Iglesia Católica 1877-1927; 2401-2463

 

Segundo de filosofía (pastoral de los enfermos)

 

Objetivo: valorar la persona como criatura de Dios y sensibilizarse ante su realidad humana.

 

Temas de apoyo:

 

1. La solidaridad y sensibilidad hacia los pobres y enfermos

2. El sentido de la compasión y de la misericordia

3. El sufrimiento humano

4. El sentido de la amistad, afectividad y la sana relación con el sexo opuesto

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 1499-1532; 1928-1948

 

Tercero de filosofía (movimientos apostólicos)

 

Objetivo: lograr en el seminarista un mayor conocimiento de su propia personalidad y de relación con los demás.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre como ser responsable, honesto y transparente

2. El dialogo, juicio y respeto a los superiores y a las opiniones ajenas

3. Los temperamentos de la personalidad.

4. La humildad y el dominio del propio carácter

5. La verdad y la sinceridad

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 1804-1845; 2464-2492

 

Cuarto de filosofía (pastoral carcelaria)

 

Objetivo: capacitar al seminarista en el autoconocimiento y en la libertad.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre como ser libre y capaz de tomar decisiones

2. La autoestima

3. La sexualidad humana y vida afectiva

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 2196-2400

Primero de teología (pastoral misionera y social)

 

Objetivo: fortalecer en el seminarista los valores humanos necesarios para identificarse con el Hijo del hombre.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre es un ser de escucha y silencio

2. El trabajo y la creatividad

3. Responsabilidad, rectitud y fidelidad a la palabra dada

4. Las virtudes cardinales

5. La obediencia

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 2558-2758

 

Segundo de teología (pastoral familiar)

 

Objetivo: profundizar en el amor, la entrega total y la opción de vida en el futuro ministro.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre es un ser desprendido y generoso (comunión de bienes)

2. El perdón y la misericordia

3. La caridad y la bondad

4. Consciente de la opción y rectitud de intensión

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 2052-2758

 

Tercero de teología (pastoral comunitaria)

 

Objetivo: lograr la madurez afectiva del candidato y profundizar en la cercanía del pastor con su pueblo.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre es un ser comunitario y encarnado en su propia realidad

2. La acogida y la solidaridad

3. La amistad y la castidad

4. El hombre servicial y sacrificado

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 2759-2865

 

Cuarto de teología (pastoral parroquial)

 

Objetivo: lograr la identidad en los valores del candidato con Jesús, modelo del buen pastor.

 

Temas de apoyo:

 

1. El hombre es un ser paciente y tolerante

2. El discernimiento de valores y actitudes

3. La comprensión y caridad del pastor

4. La libertad de actuar en conciencia y de juicio

 

Leer y meditar: Catecismo de la Iglesia Católica 1699-1876



[1] Normas para la formación sacerdotal en la República Dominicana, cap. VII, 1. Cf. Reglamento de vida interna, num. 6.

[2] El Equipo formados ha decidido que todos los seminaristas de teología, vayan a diferentes Parroquias, como una manera de irse ejercitando como futuros pastores. Pero al mismo tiempo señala elementos que habrían que acentuar en los diferentes cursos.

[3] Los talleres de cuarto de teología serán de liturgia, algunos sábados por la mañana, según  las necedades.

[4] En este plan, no se incluye la catequesis.  Consideramos que en los seminarios menores, los seminaristas han de estudiar a fondo la catequesis, ejercitarse  en la  práctica catequística y hacer las etapas de formación de catequistas de su diócesis.

 

 

[5] Ortiz Lozada, L. La formación Sacerdotal. Bogotá, 2005, pág. 89.

[6] A partir de esta cita el Reglamento Académico General, se citará con la sigla RAG.

[7] El seminario ofrece la posibilidad de obtener el título de licenciado en filosofía en convenio con la PUCMM, a aquellos estudiantes que cumplan con los requisitos académicos existidos por dicha institución y que las autoridades del seminario y sus superiores lo consideren pertinentes. Para alcanzar tal fin harán un cuarto año de carrera presentando al final una tesina.

[8] Ver Pensum

[9] C. 252 §1

[10] Normas para la formación sacerdotal en la República Dominicana, Cap. VI, C,1

[11] Sapientia Chistiana art. 3 §2-3

[12] Sapientia Christiana art. 66

[13] Secretaria De Estado De Educación Superior Ciencia Y Tecnología (Seescyt). Normas De La Secretaria De Estado De Educación Superior, Ciencia Y Tecnología para evaluar la solicitud de Instituciones y Carreras De Educación Superior. Santo Domingo. 2002. pág. 19.

[14] SAEZ, José Luis. La formación Sacerdotal en Santo Domingo: Desde el Concilio de Trento a la fundación de la República. Edt. Amigo del Hogar: Santo Domingo. 1999. pág. 69. …otro largo receso, que solo terminaría el 8 de mayo de 1848 con la creación del primer seminario republicano por ley del primer Congreso Nacional. Pág. 72. la ley Nº 138 que creaba el Seminario Santo Tomás de Aquino. 254 págs. POLANCO BRITO, Hugo E. Síntesis de la Historia de la Iglesia en Santo Domingo. Edt. Amigo del Hogar. Santo Domingo. (2da. Ed.) 1995. pág. 34. También fue centro de formación el Seminario Conciliar, fundado en 1602. De Basilea hasta la dominación haitiana (1795-1822) todas estas instituciones cierran sus puertas. Y la Iglesia vuelve a intervenir la apertura del nuevo seminario, 1848. (80 págs). SAEZ, José Luis. Academia de Ciencias de la República Dominicana. Cinco Siglos de la Iglesia en Santo Domingo. Edt. Amigo del Hogar: Santo Domingo. 1995. pág. 26. El Seminario no se estableció oficialmente hasta 1848. 59 págs.

[15] Artículo XX: 1.- La Iglesia podrá libremente fundar seminario o cualesquiera otros institutos de formación o de cultura eclesiástica; su régimen no estará sometido a la fiscalización del Estado. 2.- Los títulos, grados, certificados y comprobaciones escolares otorgados por tales centros tendrán la misma fuerza que los concedidos por los establecimientos del Estado en el orden correspondiente. En vista de ello la Autoridad eclesiástica comunicará a la competente Autoridad del Estado los textos adoptados en dichas instituciones para la enseñanza de las disciplinas que no sean teológicas y filosóficas. 3.- los grados académicos adquiridos en las Universidades o Institutos Pontificios de Altos Estudios serán reconocidos en al República Dominicana, para todos sus efectos civiles, como los grados conferidos y reconocidos por el Estado.  Concordato entre la Santa Sede y la República Dominicana. BELLO PEGUERO, Rafael, editor. Edt. Amigo del Hogar: Santo Domingo 1996.

Por su parte el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, al cual por fuerza del Concordato con la Santa Sede del 1953, se le acepta categoría universitaria. Asimismo la Licenciatura en Educación Religiosa con Mención en Teología, ofrecida desde sus inicios, organiza a partir del 1970 una Facultad de Pedagogía para religiosos y laicos, por espacio de varios años. Informe general de la educación superior en la República Dominicana. Pág. 18.

 

[16] Sapientia Christiana VI, art. 40

[17] http://www.corazones.org/diccionario/teologia_dogmatica.htm

 

[18]   Diccionario Teológico Enciclopédico. AA.VV.Edt. Verbo Divino, Estella. 1995. pág. 239.

[22] Cf. CED, "Normas para la formación sacerdotal en la República Dominicana," agosto, 1991, # 2.

[23] Cf. PDV 43.

[24] Cf. CED, "Normas para la formación sacerdotal en la República Dominicana," agosto, 1991,  Cap I § 6.

[25] Cf. CED, op cit, 1997, 97.

[26] Cf. CED, op cit, 1997, 107.

[27] PDV 43.

[28] PDV 43.

[29] OT 11.

[30] PDV 44.

[31] GS 1.

[32] PDV 44.